Desde los años 50 del pasado siglo hasta 1991 se vertieron a la bahía de portman (La Unión) en la costa mediterránea de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, de modo directo y sin tratamiento depurativo alguno, alrededor de 60 millones de toneladas de lodos con productos tóxicos procedentes del tratamiento de mineral, provistos de altas concentraciones de metales pesados y de transición entre los que destacan plomo, cadmio, zinc, arsénico y otros compuestos como el cianuro de sodio y xantatos (35.000.000 m3), avanzando la tierra sobre el mar más de 600 metros y colmatando con los mismos el calado natural de la Bahía de más de 20 metros de profundidad. Hasta el día de hoy no se han iniciado los trabajos de restauración y nadie ha sido considerado responsable de uno de los mayores desastres ambientales en la zona mediterránea europea.
La bahía donde ha tenido lugar la actividad contaminante se encuentra enclavada en el sector central de la Sierra Minera de Cartagena-La Unión encontrándose delimitada al Norte por la referida Sierra, al Sur por el Mar Mediterráneo, al Este por el Monte de Las Cenizas y al Oeste por el Cabezo de La Galera.




